Lo automatizamos. Y si ya tienes sistemas que no se hablan entre ellos, los conectamos en vez de que tengas que cambiarlo todo.
El mismo trabajo, contado paso por paso y con el tiempo de cada uno.
Cotizar un trabajo
La misma cotización
Ejemplo ilustrativo, no el proceso de un cliente.
Y solo una persona sabe cómo funciona. Si esa persona se va, se va el proceso.
Cada copia cuesta tiempo, y tarde o temprano una sale mal.
Adaptarte a ella termina costando más que adaptarla a ti.
Cada uno guarda su parte de la verdad, y juntarlas es trabajo de alguien todos los días.
O existe, y la licencia anual cuesta más que construirlo una vez.
La información existe, pero repartida entre correos, mensajes y archivos. Nadie ve el estado completo sin armarlo a mano.
Cuándo no lo necesitas. Si lo que buscas ya existe hecho y te calza, cómpralo — o usa uno de los nuestros. Te lo decimos en la primera conversación, antes de cotizar nada.
Lo que hoy se hace copiando datos de un lado a otro.
Cuando el software que se compra no calza con cómo trabajas.
Que tu tienda hable con tu inventario y tu inventario con tu contabilidad.
Herramientas internas o para tus clientes.
Producto propio
Aquí el código no se entrega: son plataformas nuestras, y pagas por usarlas, no por construirlas. A cambio, no sostienes el desarrollo ni el mantenimiento. El código es tuyo cuando pagas uno a la medida.
En producción
Solución de software completa, hecha a la medida de la organización que la usa: personas, operación, seguimiento y reportes en un solo sistema.
Construido con
En producción
Plataforma modular: una empresa se registra una vez y activa solo las verticales que necesita — atención a clientes, facturación electrónica, y las que vengan.
Construido con
Si pagas el desarrollo, el código es tuyo. Te entregamos el código fuente y la documentación. Si mañana quieres que otro equipo lo mantenga, puede hacerlo. No trabajamos con sistemas cerrados que te obliguen a quedarte.
Agape y Eros funcionan al revés, y preferimos decirlo antes de que preguntes: ahí el código no se entrega. Son plataformas nuestras, y pagas por usarlas, no por construirlas. Por eso el costo de entrada es otro — y por eso mismo el código se queda con nosotros, junto con el mantenimiento y las mejoras.
Te decimos cuál de los dos caminos te conviene antes de cotizar.
Con una conversación de una hora donde nos cuentas el proceso. Salimos de ahí con una propuesta de qué se puede automatizar, en qué orden y qué se gana con cada paso.
Esa conversación no cuesta nada y no compromete a nada.